Hay veces que me han tildado de ser demasiado exagerada con esto de llevar la moda a todo lados, como si de una reunión de tupperware se tratase. La moda para mi, en la actualidad es una institución social cuya existencia está estrechamente vinculada a la comunicación, hasta el punto de poder afirmar que no hay moda sin comunicación.
En este sentido, la moda actúa, por un lado como fuente de mensajes muy diversos informándonos acerca del individuo o de la realidad social en la que se halla inmersa pero además para que se convierta en real requiere de un discurso legitimador y múltiple, con la utilización simultánea para la comunicación de sus mensajes de una combinación de técnicas que abarcan herramientas de relaciones públicas y de comunicación comercial, medios de comunicación clásicos... así como todos los elementos noticiables y de imagen.
Comunicamos cuando vestimos, algo estamos intentando decir claramente. Generamos conceptos al punto tal de que sea una necesidad, pero porque necesitamos generar conceptos. Necesitamos identificación. Querer o no querer tener estilo, pero ¿Qué es tener estilo? ¿Qué representa alguien con estilo? ¿Gastar mucho dinero en ropa de diseñador? ¿Combinar todo lo que te pones? O sea, cartera, zapato, cinto, bolso... alguna las anteriores, ambas o ninguna. La realidad es que nadie puede definir de manera concreta qué significa una “persona con estilo”. Por suerte con esta introducción vamos a poder evacuar esta sacramental duda, y por lo que algunos han insistido en llamarme la enciclopedia de la moda que para mi es un honor, procederé en lo subsiguiente a desenvolver el meollo.
Desarrollar tu propio estilo siempre es una combinación de ropa, cómo se coordina y sobre todo, cómo se lleva puesta. ¡¡¡Más que una fórmula, es una actitud!!! So sirve llevar las cosas porque si, de hecho ya conocemos el famoso aforismo "aunque la mona se vista de seda..." Y es una gran verdad porque en las últimas décadas el papel de la moda ha ido cobrando protagonismo en la sociedad: los medios de comunicación prestan gran atención a este fenómeno y pocas facetas de la vida económica permanecen ajenas a algún tipo de vínculo con la moda. Aquí voy a hacer un stop y defender la causa honoris la cual vengo haciendo desde que me recibí como licenciada en moda y afines ¿Vestimos como queremos, o cómo nos dicen? Y eso, sería estar a la moda. Claro, a la moda de aquellos que nos dicen cómo vestirnos.Ojos con esto porque podemos caer en un ámbito donde el riesgo de ser acusados de superficialidad siempre permanece vivo, es preciso recordar el importante beneficio financiero que la moda reporta a la economía de los países, no nos dejemos engañar.
Tenemos que saber que estamos influenciados, nos autoimponemos tendencias, y nos ajustamos a los requisitos que establece la moda del día a día, pero sin olvidarnos que todo accionar que realizamos nos comunica y por ende comunicamos un estilo, una forma de expresarnos y mostrarnos frente a los demás.Es por eso que cuando miramos fotos añejas nos ridiculiza nuestra vestimente, porque siempre quisimos estar con lo que los demás impusieron como moda. Hay forma de ser atemporal y maneras de marcar tendencia sin caer en el clishé ni en la repetición. Por ello cree mi correo electrónico para que todas/os aquellos que quieran consultarme, enviarme fotos, no duden en hacerlo contesto a casi todos mis seguidores en lo que mi tiempo me permite y mi agenda. Junto a otro grupo de colegas estamos por armar una institución abocada al consejo de la moda para que todos tengan acceso, para que ya no haya más engaños ni ridículos.
Es una causa justa y común por el bien de todos. Lo importante es siempre estar arriba y divinas, ese es mi consejo.
Hasta la vanguardia, siempre.
Maruka
hola maruca me gustaría que me pases la nota que realizaste en la revista donde hablabas del bricolage aplicado a la moda que me pareció suuuuper interesante....mi correo es anitapascal682@hotmail.com
ResponderEliminarTe sigo desde siempre me ayududas mucho con tus consejos
anita