miércoles, 15 de diciembre de 2010

Virginalmente seductoras


Si hay algunas cosas de las que me jacto, es de que la moda me marcó en mi vida. Me refiero a la moda y a la actitud de estar a la moda, porque ¿No es si no en su significado más amplio una elección?
Con esto quiero decir, que cada hecho que aconteció en mi vida me hubiera gustado haber elegido una determinada prenda, pero quizás por la inexperiencia o la falta de "gusto" no me gustaría que otras personas pasen por el mismo momento, esta es la razón por la cual hice este blog. Si mis experiencias en la vida y repercusiones en la moda pueden aportar algo es lo que más feliz me haría en el mundo (luego de unas galletas de arroz).


Quizás nunca te preguntaste, jovencita, ¿Cómo vestir en esa noche especial? Si, ya sabés a lo que me refiero, a la noche en la que te entregás en cuerpo y alma a ese muchacho que tanto anhelabas. Esa misma noche, quizás te preguntes que te podés poner para estar seductora, pero no desesperada. Atrevida, pero no entregada. Práctica, pero no fácil.
¡¡¡¡Cuantos interrogantes!!!
Lo principal que ese momento, sea un momento especial, que estés segura, y que tengas confianza con tu muchacho. Disculpen mis lectores, si estoy haciendo la versión hetero pero no puedo abarcar todo en un solo posteo, en los próximos ahondaré en las demás...prácticas.
Bien, tenés que saber que el quizás también sea un inexperto, y no sepa bien como quitarte algunas prendas, si hasta el momento sólo han llegado a la primera base (besuqueo y toqueteo) y no han pasado más de allí quizás te hayas percatado que no es muy ductil con sus manos. Quizás le de verguenza desabrocharte el sostén, o lo haga mal.
Pero no temas, puedes ayudarlo, el se sentirá en confianza y podrán seguir avanzando.
Yo para estos casos no te recomiendo que te pongas corpiños deportivos, ni tampoco demasiado encaje. Un sostén común, que no llegue a ser blanco, pero tampoco cremita. Si no se acordará de los corpiños de su madre y le bajará el deseo. Un rosita a lunares blancos siempre funciona, te deja ese touch naif, tontita, que los ratonea. Probá también con un celestito o un lavanda. No te pongas demasiado relleno, porque después se va a llevar un chasco si sos de poca delantera, pero si que el corpiño esté armado.
Con respecto a las bragas, sobre todo tratá que no sea el día que estás indispuesta porque la verdad que no es el mejor día...Si no podés esperar y él tampoco, explicale lo que quizás suceda así él no se va a asustar, pero tratá de ser cuidadosa. Por supuesto usen preservativo , y si tienen confianza tratá de quitarselo vos para que no vea cosas que no le puedan a gustar visualmente. Vos ya sabés de lo que hablo. No temas en tocarlo a él, se va a sentir más atrevido, a los chicos les gusta las mujeres decididas, pero no te zarpes, siempre un toco y me voy, toco y me voy. No importa quién de el primer paso, pero que sea de a dos.
La mejor elección para tus bragas son de algodón, bien blancas, no muy tanga ni tampoco culotte, y tratá de ir con un vestido. ¡¡¡Olvidate de los jeans!!! Un vestitido amplio de corte campana siempre viene bien, sobre todo cuando el lugar escasea y tienen que improvisar en lugares inéditos, pero no te lo recomiendo para ser tu primera vez. Tratá de que sea un lugar parecido a una cama, o un colchón y vayan quitándose la ropa de a poco. Acompañalo con tu mano para que no sienta verguenza. Si te tocó de los atrevidos, no te preocupes que van solitos. Mil historias se me vienen a la cabeza, pero más adelante quizás me atreva a contar mi historia, pero ahora lo principal es que vos, princesita, tengas tu bello momento y te recuerdes estos Tips que te tiro.
- Vestidito de largo un poco antes de las rodillas, no lo lleves extremadamente corto. Te recomiendo negro y no muy transparente.
- Bragas blancas
- Corpiño de algodón rosa, celeste, lavanda o tiza, a lunares mejor.
- Perfume: muy dulce, te aconsejo alguno de Agatha Ruiz de la Prada.
-Accesorios: No lleves aros largos, perlitas es lo mejor o clips. En el cuello simplemente algo colgante (a los chicos les gusta ver el vaivén del colgante cuando vos estás arriba) y si es un crucifijo mucho mejor, te da un toque de respeto.
-Pulseras: Algunas, que hagan ruido cuando agites tu mano (a los chicos les gusta el ruido del sacudón)
-Anillos: Olvidate, le pueden rayar o lastimar.
- Pelo: Siempre, siempre, un broche de pelo para atarte o una colita cuando la cosa se pone más movida, el pelo si lo tenés largo llega un momento que molesta. Acordate que esté todo en composé.
- Maquillaje: Si, tenés que llevar maquillaje puesto pero ojo. No te excedas. Poco rimel, porque por ahí si te pinta llorar quedás como una emo. Labial, un rosa brillante es lo ideal para hacerte una boca super sensual. Uñas, por supuesto, acorde a tu labial. Make up si, que no se te note las imperfecciones, pero no te pases porque podés ensuciarle la ropa. Si sos de ojeras tener, apelá al tapa ojeras, una chica con ojeras en la primera vez da dos cosas, o sea droga o estuvo demasiada ansiosa por este momento y no queremos que se piense que sólo pensamos en eso. ¿O si?


Con estos consejitos tenés todo lo necesario para ser una geisha del placer. Recordá todo lo que te dije, te paso unas fotitos para que te hagas una ideas.
En el próximo posteo consejos para los chicos para su primera vez, por que ellos también quieren estar divinos.
Te invito a que me cuentes que tenías puesto tu primera vez y podamos ayudar a otras chicas a no cometer el mismo error.


Hasta la vanguardia siempre.
Cariños. Maruca.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Desmitificación del deseo





Hay momentos en que toda mujer se pregunta: ¿Que hay detrás del sexo opuesto? ¿Qué buscan?
Con esto quiero decir que la moda influenciada por el macho nos ha convertido en una especie de objeto sexual, lo cual nos lleva a estar practicamente lubricadas, sumergidas en ser una especie de accesorio ambulante, sometidas a estar practicamente intactas con respecto a lo que llevamos.

Y asi pululamos tontamente por este torbellino de la demostración sexual, una muestra constante de sensualidad y todo eso que nos ponemos, como mujeres en acción que nos llamamos. Y nos vamos convirtiendo poco a poco, en aquello que renegamos pero a lo que inevitablemente sucumbimos, porque el sexo opuesto nos modifica y por eso optamos en cargarnos de caros objetos, vestimenta excéntrica, actitudes insatisfechas que nos permitan conseguir no mas que un momento de placer. 
Pero no estamos hablando de un placer sexual, si no aquel basado en el sometimiento.. Si tuvieramos que elegir un vestido de alta costura o sólo una noche incipiente de sexo ardiente, ¿cual seria nuestra respuesta? 
Frente a las evidencias desde ya me inclino por ese maravilloso modelito de Agatha ruiz de la Prada, que aunque por su connotada ñoñez no deja de ser tan satisfactorio como por la líbido que nos produce ese sujeto.
Así, sin querer nos vamos introduciendo en algunos casos, en esa sensación de pseudo-prostitución debido a la causa conseguida, y con ello me acerco a la idea del poder y el sexo, porque de esta forma podemos alcanzar la idea de aquella prenda de moda sublime pero ¿A que costo? 
Y si preferiblemente ese muchacho es adinerado es mucho mejor porque nos deja a un paso de conseguir ese sueño, el mismo que viene acompañado por un leve temor y la consecuencia de este miedo es bastante clara, el acostumbramiento progresivo a límites de represión que hasta nosotras mismas nos puede escandalizar.
Porque este obsesión convertida en un peligro social ominipresente e imprevisible que nos arrolla en un mar de deseos inagotables y de fácil acceso con el tan sólo precio de nuestro cuerpo. 


Pero no nos olvidemos que indefectiblemente allí habrá una manipulación, sin duda desde cualquiera de las dos partes, pero a cambio de esta licencia se admite tácitamente que ninguno escapará a la especificidad de su placer.
Entonces es hora de definir conceptos, saber que nos satisface, si el sexo, o el poder. Y el poder claro, tiene todo aquello que nos produce placer.
Realizando quizás una analogía para salvar diferencias, nos preguntamos ¿Qué es la autosatisfaccion? ¿Es simplemente tocarse? 
O realizar un paralelismo entre el último orgasmo autoinfligido  o un vestido de Prada.  Chicas, es hora de elegir, aprendamos a diferenciar.
A la hora de elegir nuestra proxima vestimenta vamos a saber que quizás con ello consigamos el éxtasis absoluto pero también quizás debamos pagar un precio muy alto que incluso roce los interdictos de nuestra moral sexual.
Piensen.

Hasta la vanguardia siempre.
Maruca.