Hay momentos en que toda mujer se pregunta: ¿Que hay detrás del sexo opuesto? ¿Qué buscan?
Con esto quiero decir que la moda influenciada por el macho nos ha convertido en una especie de objeto sexual, lo cual nos lleva a estar practicamente lubricadas, sumergidas en ser una especie de accesorio ambulante, sometidas a estar practicamente intactas con respecto a lo que llevamos.
Y asi pululamos tontamente por este torbellino de la demostración sexual, una muestra constante de sensualidad y todo eso que nos ponemos, como mujeres en acción que nos llamamos. Y nos vamos convirtiendo poco a poco, en aquello que renegamos pero a lo que inevitablemente sucumbimos, porque el sexo opuesto nos modifica y por eso optamos en cargarnos de caros objetos, vestimenta excéntrica, actitudes insatisfechas que nos permitan conseguir no mas que un momento de placer.
Pero no estamos hablando de un placer sexual, si no aquel basado en el sometimiento.. Si tuvieramos que elegir un vestido de alta costura o sólo una noche incipiente de sexo ardiente, ¿cual seria nuestra respuesta?
Pero no estamos hablando de un placer sexual, si no aquel basado en el sometimiento.. Si tuvieramos que elegir un vestido de alta costura o sólo una noche incipiente de sexo ardiente, ¿cual seria nuestra respuesta?
Frente a las evidencias desde ya me inclino por ese maravilloso modelito de Agatha ruiz de la Prada, que aunque por su connotada ñoñez no deja de ser tan satisfactorio como por la líbido que nos produce ese sujeto.
Así, sin querer nos vamos introduciendo en algunos casos, en esa sensación de pseudo-prostitución debido a la causa conseguida, y con ello me acerco a la idea del poder y el sexo, porque de esta forma podemos alcanzar la idea de aquella prenda de moda sublime pero ¿A que costo?
Y si preferiblemente ese muchacho es adinerado es mucho mejor porque nos deja a un paso de conseguir ese sueño, el mismo que viene acompañado por un leve temor y la consecuencia de este miedo es bastante clara, el acostumbramiento progresivo a límites de represión que hasta nosotras mismas nos puede escandalizar.
Y si preferiblemente ese muchacho es adinerado es mucho mejor porque nos deja a un paso de conseguir ese sueño, el mismo que viene acompañado por un leve temor y la consecuencia de este miedo es bastante clara, el acostumbramiento progresivo a límites de represión que hasta nosotras mismas nos puede escandalizar.
Porque este obsesión convertida en un peligro social ominipresente e imprevisible que nos arrolla en un mar de deseos inagotables y de fácil acceso con el tan sólo precio de nuestro cuerpo.
Pero no nos olvidemos que indefectiblemente allí habrá una manipulación, sin duda desde cualquiera de las dos partes, pero a cambio de esta licencia se admite tácitamente que ninguno escapará a la especificidad de su placer.
Pero no nos olvidemos que indefectiblemente allí habrá una manipulación, sin duda desde cualquiera de las dos partes, pero a cambio de esta licencia se admite tácitamente que ninguno escapará a la especificidad de su placer.
Entonces es hora de definir conceptos, saber que nos satisface, si el sexo, o el poder. Y el poder claro, tiene todo aquello que nos produce placer.
Realizando quizás una analogía para salvar diferencias, nos preguntamos ¿Qué es la autosatisfaccion? ¿Es simplemente tocarse?
O realizar un paralelismo entre el último orgasmo autoinfligido o un vestido de Prada. Chicas, es hora de elegir, aprendamos a diferenciar.
A la hora de elegir nuestra proxima vestimenta vamos a saber que quizás con ello consigamos el éxtasis absoluto pero también quizás debamos pagar un precio muy alto que incluso roce los interdictos de nuestra moral sexual.
Piensen.
Piensen.
Hasta la vanguardia siempre.
Maruca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario