domingo, 6 de febrero de 2011

La pendevieja


El siguiente posteo va a ser definitivo para tantas preguntas que me llegan de todas partes del país.
¿Cómo saber cuando ya no estas en edad de ese tipo de ropita?
En otras palabras, ¿Cuando te transformaste en una pendevieja? 
La conocida y afamada mujer pueril, eternamente joven en su mundo de botoxlandia.
¿Es esa falda lo suficientemente corta? O ...quizás lo puede ser más. 
Mi blog es un fashion emergency de la popu antes de caer en el ridículo. Leé este posteo, no seas una rara Cris Morena, con tus actitudes pseudo infantes y juveniles.
Hay un punto en que hacerte la tontita no garpa menos cuando algo ya notas que te cuelga, y no son necesariamente tus lolas.
Así q chica de casi 40, dije casi porque el límite de entrada es muy fino y el que define a la pendevieja del gato también, pero eso para otro posteo.

Lo mejor es usar trajes formales con mucho estilo, apostando por colores básicos cuyo detalle se fije mucho más en las texturas y las formas, es aceptable. 
Aunque algunos diseñadores hayan apostado por las hombreras pero no caigas en eso, es mejor evitarlas. Recuerden que lo más femenino es usualmente lo más simple y podés estar a la moda sin caer en las microfaldas que para tu edad ya está en desuso.

Así que apostando por un vestido o una blusa que adopta la formas podrás lograr mejores resultados estéticos. 
Ojo entonces con el exceso de hombrera, en caso decidas usarlas, no las mezcles con vestidos cortos no van bien juntas. Pero nunca, nunca de los jamases la uses en los vestidos de día…. vas a queda re Dinastía y eso quedó en los 80.
Sacarse un poco la formalidad también está bueno, las blusas de gasa estampada rejuvenecen mucho y no caes en el ridículo.
Los colores como azul, coral, amarillo limón o gris perla levantan tu tono íntimo. 
Un minivestido también es factible, entre los 40 y 50, usado con un pantalón finito, más achupinado para estilizar, eso si gozas de buenas gambas y no estás en la etapa de las piernas maradonescas. 
En los largos de fiesta los escotes son viables, siempre con un sujetador que levante pero que no abuse, si no ya rozas el gato. No al short urbano, no a la calza hiperajustada, sabemos que el cuerpo a esa edad no lo soporta y las mirarán pasar, con una mirada simple de aprobación pero en el fondo, quizás nos tengan lástima por no haber aggiornado nuestro estilo.

La moda cambia chicas, lo sabemos pero nosotras también, no es lo mismo lo que podemos usar a los 20, a los 30 que a los 40 y 50. Así que a renovar nuestro vestidor y a estar elegantes que a esa edad, es lo que nos queda. La dignidad.
Un abrazo a todas mis colegas de Villa Devoto y mis cálidos besos a mi sobrina que cumplió los 15 y la ayudé con su vestido. ¡Quedó impresionante! Los 15 son para rememorar, tanto nosotras como todos los invitados.
Hasta la vanguardia siempre, Maruca.


P.D: Besitos a Pili!



sábado, 5 de febrero de 2011

El miedo a la moda



Desde ya quiero agradecer a mis seguidoras y seguidores, y todos los mails y mensajitos tan cariñosos y por las consultas.
Dado que me he tomado vacaciones estuve ausente de la internet unos cuantos días. Quiero agradecer, dicho sea de paso a la gente de Claromecó por su hospitalidad. No quiero caer en incrédula pero pensé por un momento que era un lugar que se había puesto de moda, por eso no dejé de estar presente para la inaguración de su faro y su publicidad. Una vez allí me aclararon que el lugar para vacacionar era Claromecó y no Claromecopa como la publicidad me hizo creer pero dado que estoy más abocada a la lectura y lejos de la TV me hicieron caer en esa broma tan pesada.
Mi amiga Susy fue muy amable en acompañarme a pasar unos días maravillosos en ese precioso lugar lleno de...cariño y afecto por donde iba. Muchos lugares de moda me invitaron a dar una vuelta por sus locales para ver mi opinión, muy agradecida.
Pero vamos a lo nuestro, que es la moda.
Desde que me inicié en este blog siempre quise dejar en claro que mi objetivo es la moda en todo sentido, no necesariamente esto se inclina hacia la vestimenta. Mi trabajo de tesis final se inclinó en la moda urbana y en las actitudes de los seres humanos con respecto a las situaciones preestablecidas o lo que llamamos estar a la moda. Eso significa, marcar tendencia, una lo puede hacer desde una actitud como desde la forma de mostrarse públicamente.
El otro día me pasó algo particular se acerca una alumna del curso de corte y confección que estoy brindando en la ciudad de Cañada de Gómez diciendome: "Maru, tengo miedo de estar a la moda". Yo temblé frente a tal confesión.
Ella pensaba que esta actitud de vida era algo que uno debía llevar puesto las 24 horas, y evidentemente: Está en lo cierto...por eso su miedo. Pensaba que no podía estar divina todo el día y que era tan sólo un personaje que tenía que hacer en determinados momentos.
Yo le contesté basada en mi experiencia de cuando hice mi curso de Clown donde debíamos  inventar un personaje que es algo que uno adapta toda la vida.
De la misma forma que yo en determinados momentos era "Pupú" como mi alter en clown le dije que saque su personaje para afuera siempre.
Sé que es difícil llevar esto a cabo como una forma de vida, pero es lo que nos distingue del resto de las otras chicas. No importa cuan mal nos sentimos, siempre, a no olvidar tenemos que estar allá arriba, no importa como. Somos lo que mostramos y somos lo que queremos que los otros te vean.
Aveces con mi amiga Susy nos disfrazamos y fingimos ser otras personas. De hecho gran parte de nuestras vacaciones en Claromecó eramos otras chicas, casi todos pensaron en la playa que eramos actrices de cine. Nuestros anteojos bien grandes y oscuros, nuestros sombreros y ropa llamativa hicieron de las personas que allí vacacionaban lo pensaran. De hecho nunca fumé pero iba con mis largos Virginia y filtro y desde mi reposera hacía de cuenta que fumaba con una elegancia francesa que hacía suspirar a los jóvenes y no tan jóvenes. Una niña de unos 15 años vino a pedirme un autógrafo incluso me reconoció de la televisión, no porque no lo fuera si no porque pensaba que era una estrella de Hollywood que había decidido escaparse por aquellos lares en busca de paz y tranquilidad. Así que Tere, te recomiendo que busques en tu interior y saques aquella femme que dentro tenés guardada y la explotes. Cada día las 24 horas.
No es tarea fácil, a mi me llevó años hacerlo. Incluso en los lugares más ordinarios fingimos junto a un par de amigas ser otras personas e inventarnos ser alguien que no somos, pero si el cambio no empieza por una misma no es posible mostrarle a los otros e intentar que lo crean.
Así que no tengan miedo de estar a la moda, no tengan miedo inventarse un alter que les permita sacar la bestia que llevan dentro, tan sólo como diversión o quizás como forma de vida. ¿Qué es la vida sino un sin fin de pruebas que nos ponemos nosotras mismas? Tengan la idea de que mente y cuerpo van unidos a través de la interpretación física de una sensación inducida.
El cuerpo somatiza el autoengaño sugestionado por la psique, condiciona nuestros movimientos, paraliza nuestras acciones, anula nuestras personalidades y eso es lo que no queremos.


Mi consejo es este: No al miedo al cambio, no al autoengaño y a explotar nuestras personalidades.


De paso unos consejitos para estar super en la playa: ropa ligera, fresca y al menos con alguna pieza que sea holgada, o bien un accesorio que represente comodidad y desenfado. Te recomiendo una túnica si no sos favorecida de cuerpo, siempre es preferible tapar las zonas indeseables. Siempre conviene llevar ropa en tonos claros o metálicos. Las gafas de sol son más que esenciales, siempre grandes y de marco grueso son ideales para proteger tu vista de los rayos solares y para darle a tu look un toque de sofisticación. Aparte podés mirar a aquellos cuerpos que quieras sin quedar pegada. Tené en cuenta, claro que las gafas sean del mismo color que el predominante en la túnica.
Esta es mi propuesta para armar un atuendo chic playero.
Hasta mi próximo escrito y hasta la vanguardia...siempre
Maruca.