martes, 16 de noviembre de 2010

La moda como arte

No hay nada que me divierta más cuando los aspectos formales de un diseño trascienden la funcionalidad prioritaria de su cometido para entrar en los imponderables del arte y ya con esto me voy poniendo profunda. Esto ocurría cuando un objeto utilitario y escindido del arte, es capaz de impregnarse de contenidos emocionales subjetivos que superen lo meramente estético, punto en común donde se tiende a confundir el diseño con el arte. 
En el caso de la moda, la materia la cual tanto queremos, evoca la época o los personajes que vistieron unos trajes determinados pero que evolucionaron hacia una sublimación rica en estímulos intelectuales, espirituales y sensoriales combinados. Este divisionismo entre arte y objeto, entre función y acción, entre cóncavo y convexo, entre hombre y mujer, el yin y el yan, exactamente en estas diferencias es donde quiero marcar la tilde.

Lo que aquí nos atañe es el impacto que pueden producir algunas piezas de moda al introducirnos dentro del contexto del arte
Algo que puede suceder incluso fuera del contexto objetivo de la prenda, un prenda cuyo tratamiento excede lo funcional hasta seducir por su composición de planos y texturas en una rica gama de marrones y grises. Es fácilmente detectable, inclusivo en la vida diaria cuando algo deja de funcionar para el objetivo el cual se había creado y pasa a ser otro totalmente distinto pero que visualmente no deja de connotarnos aquello para la cual ha sido gestado.

También un estímulo sensual y sexual salta de la prenda a la imagen y con ella genera discusiones mentales sobre la preemincia de la investidura. Otros trajes donde por su textura y color nos evoca una época o un sentimiento donde se percibe, en un sólo gesto, la pasión y el drama de la vida. 
No nos dejemos engañar, hay veces en la vida de toda joven que quiere estar a la vanguardia en que debemos romper las estructuras, olvidarnos de la moda pero sin hacerlo totalmente conciente y pasar a un plano más artístico pero saber como convivir con ello y de esta forma marcar tendencia. Hay quienes, las más valientes que vamos contra la concepción ingrata de la sociedad y el "rarismo" el cual muchos historiadores han concebido a grande mujeres de la historia y sus extraños atuendo y peinados.
Recuerden que moda la hace aquellas que tienen la valentía. Y con ello cierro este post, hasta la vanguardia, siempre. 
Maruka

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